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15 mayo 2011

Pedro San Martín (1971-2011)


In memoriam

Helados
nos hemos quedado con la noticia del fallecimiento de Pedro San Martín, bajista del grupo donostiarra La Buena Vida. Según informa Rockdelux, el músico falleció ayer en accidente de coche cuando se dirigía a Burgos para asistir a un concierto de Nacho Vegas. A modo de homenaje rescatamos esta imagen inédita de nuestro archivo: es del concierto que LBV ofreció en el Festival Donostikluba de 2009. Puede parecer lo contrario por el simpático gesto que Pedro dedica a la cámara, pero yo no le conocía pese a haber coincidido con él en múltiples ocasiones. Su muerte es un terrible mazazo, en primer lugar para su familia, amigos y allegados, pero también para la música del país. Muchísimo ánimo y fuerza para todos.

18 octubre 2010

Resumen resumido del Festival Donostikluba 2010

Música tan cercana que puedes tocarla

QUEDABAN
un par de horas para que el domingo amaneciera cuando el Festival San Miguel Donostikluba (en adelante San Donostikluba) echó el telón hasta el próximo año. Una vez más, han sido varios días de magníficos y variados conciertos que han convertido la Sala Gazteszena en santuario de un público ávido de emociones musicales. La edición de 2010 comenzó el fin de semana pasado con el rap de Gabylonia y la party reggae con la que Morodo y los Revolutionary Brothers cosecharon éxito y llenazo total el viernes. Al día siguiente, Joan Colomo ofreció un sorprendente y lúdico recital a base de voz, guitarra y divertido storytelling, mientras que The Last 3 Lines, Standstill y Eric Fuentes cargaron el ambiente de electricidad e intensidad en un festival en el que el rock no ha estado tan presente como otros años.

El segundo finde de San Donostikluba comenzó el jueves con la actuación de Corazón y el fantástico happening de Single, que sirvió una suculenta ración de pop heterodoxo en la que Ibon Errazkin lució peluquín y Teresa Iturrioz brilló ampliamente, por su maravillosa voz y por los distintos trajes que lució. El viernes, en la noche folk por excelencia, el donostiarra The Indio teloneó con encanto y solvencia al estadounidense Damien Jurado, que protagonizó la más bella y emocionante sesión de esta edición. Actuó sin banda de acompañamiento, sólo con voz, guitarra y dos micros (uno de ellos con efecto de eco), pero sus melodías hicieron estremecerse a un público que acabó estrechando sus manos al final del concierto: una imagen válida para capturar la esencia de un festival en el que la música se disfruta de modo tan cercano que puedes tocarla. También gustó Josh Rouse, que en formato de trío (guitarras y contrabajo) vistió su folk de ritmos latinos, bossa-nova y hasta soul, e hizo los bises al borde del escenario, cantando sin enchufes ni micros en otro momentazo del certamen. Ya el sábado, el más santo de los festivales musicales se despidió a lo grande con las propuestas de Klaus&Kinski, Joe Crepúsculo y el éxtasis ruidista de Triángulo de Amor Bizarro. En 2011, más y mejor. Será difícil pero no imposible para un evento tan necesario y genial como Donostikluba.


13 septiembre 2010

Concierto de Atom Rhumba en Donostia


Rhumba de ultratumba

Fecha y lugar. 10/09/10. Gazteszena. Donostia. Intérpretes. Rober! (guitarra), Iñigo Cabezafuego (bajo), Natxo Beltrán (batería), Joseba Irazoki (guitarra), Joe González (saxo). Nota. Antes de Atom Rhumba tocaron Mantisa y Chico Boom.


EL
inicio del curso musical 2010-2011 no resultó tan multitudinario como cabía esperar. Tal vez fueron los 15 euros de la entrada o quizá la necesidad de ser selectivos ante un otoño que promete un obsceno superávit de conciertos, pero el viernes la sala Gazteszena lució un aspecto un tanto desangelado en la presentación de Donostikluba: mucho espacio libre en las primeras filas e incluso en la barra del bar…

Una pena. Porque quienes optaron por hacer pira en la vuelta al cole se perdieron el conciertazo en el que, tras dos años de inactividad, Atom Rhumba presentaba nueva formación e inminente álbum, Gargantuan melee, que, a juzgar por lo visto y oído, será otro trallazo sónico. Que la banda vizcaíno-navarra haya menguado de seis a cinco individuos y que Iñigo Cabezafuego haya cambiado las teclas por las cuatro cuerdas no ha restado un ápice de energía a un grupo que, además, ha ganado enteros con la incorporación de Joseba Irazoki a la guitarra. Cualquiera diría que el virtuoso beratarra lleva toda la vida girando con sus nuevos compañeros, porque el ensamblaje es perfecto y el combo suena como de costumbre: incendiario, pantanoso, primitivo y varios adjetivos molones más.

Lo mejor de los rhumberos es que carecen de complejos a la hora de profanar fronteras entre los distintos géneros musicales. Entienden el rock en su sentido más amplio, y aunque sus últimas canciones puedan parecer más punks, o más urgentes, continúan disparando contra cualquier ritmo que se les ponga a tiro, sin renunciar ni al ruido ni a la melodía. Si alguien nos forzase a acotar el terreno, casi diríamos que practican un rhythm and blues gutural, subterráneo e irresistiblemente sucio, como de ultratumba, con un poliédrico vocalista (Rober!) que unas veces canta en falsete y otras parece un Tom Waits pasado de Lizipaina. Y un músico de pulmones generosos (Joe González) que desata un vendaval sonoro cada vez que sopla el saxo tenor.

Conclusión. El de Atom Rhumba sigue siendo uno de los directos más libérrimos, contundentes y recomendables de la escena vasca. Rock personal al margen de las modas, música elegante y, sobre todo, visceral.

Enlace original aquí.