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19 marzo 2010

Concierto de Yo La Tengo en Barakaldo


La fabulosa ducha de contrastes de Yo La Tengo

Fecha y lugar. 18/03/201. Sala Rockstar Live. Barakaldo. Intérpretes. Ira Kaplan (voz, guitarra, teclados), Georgia Hubley (batería, voz) y James McNew (bajo, voz, percusión ocasional, guitarra). Incidencias. El concierto duró más de dos horas y al finalizar el grupo atendió al público en el puesto de merchandising.

cualquiera que haya visitado un balneario o un spa sabe en qué consiste la ducha de contrastes. Primero agua caliente, después fría, luego caliente de nuevo… El símil bien podría servir para tratar de definir la inclasificable música de los estadounidenses Yo La Tengo. Ira Kaplan, Georgia Hubley y James McNew poseen el extraño talento de alternar en sus actuaciones las distorsiones más abrasivas con la sutileza más exquisita, y en la mitad de ambos extremos caben prácticamente todos los estilos imaginables. Son, sin duda, el colmo del eclecticismo en el rock del último cuarto de siglo.

Su carta de presentación el jueves en Barakaldo fueron los quince minutos de armonioso ruido contenido en And the glitter is gone, que cierra su último álbum, Popular songs (2009). De él también rescataron canciones como Nothing to hide, Periodically double or triple, When it"s dark, Here to fall o If it"s true, cada una de su padre y de su madre: el noise pop, el groove, el folk, el rock indie e incluso el soul. Para recordar sus éxitos más o menos antiguos combinaron largos delirios velvetianos de guitarras y teclados desbocados con bellos sets acústicos que cortaron la respiración de la audiencia. Entre otras, sonaron la contundente y rockera Big day coming, la descarga punk de Watch out for me Ronnie, la popera Stockholm syndrome o la majestuosa Blue line swinger, un mantra guiado por el pálpito de una batería absolutamente hipnótica.

En el obligado y habitual capítulo de versiones sonaron Can"t seem to make you mine, de los Seeds, Till the end of the day, de los Kinks, y Tried so hard, de Gene Clark. La cover más especial fue Thirteen, un recuerdo urgente a Alex Chilton, fallecido el mismo jueves, y la más bizarra Nuclear war, una arenga de Sun Ra que el trío de Hoboken utilizó para acercarse al hip hop y al jazz, dos de los últimos estilos que les quedaban por tocar.

En general, hubo quizá menos noise que en visitas precedentes, pero se atuvieron a su máxima de ofrecer nueve, diez u once conciertos distintos al precio de uno. De hecho, si vendáramos los ojos a alguien que no conoce a la banda y lo lleváramos a uno de sus directos, lo más probable es que pensara que cada canción la toca un grupo diferente. Dicen que la ducha de contrastes sirve para reactivar la circulación sanguínea y recuperar energía. También que ayuda a mejorar el ánimo general de las personas. Igualito que la música de Yo La Tengo…

11 enero 2010

Rescoldos fotográficos de 2009 (I): Leonard Cohen


Alabado sea Cohen
Fecha y lugar. Bizkaia Arena (Bilbao). 17/09/09. Intérpretes. (Leonard Cohen (voz y guitarras), Roscoe Beck (director musical y bajo), Rafael Bernardo Gayol (batería y percusión), Neil Larsen (teclados), Javier Mas (bandurria, laúd, mandolina), Bob Metzger (guitarra, steel guitar), Sharon Robinson (coros), Dino Soldo (instrumentos de viento, armónica), Charley Webb (coros y guitarra), Hattie Webb (coros y arpa). Incidencias. El concierto duró tres horas y media con un descanso de aproximadamente 30 minutos.


NO es muy habitual, en los tiempos que corren, ver a un artista sobre el escenario y tener la certeza de estar asistiendo a un momento histórico, único y, posiblemente, irrepetible. Todo en la gira que Leonard Cohen emprendió hace un año huele a despedida, como lo sugieren el repertorio copado de grandes éxitos o ese "gracias por estar ahí y haber mantenido vivas mis canciones" que el músico pronuncia al término de sus generosas actuaciones.

Por eso, porque quizá sea la última vez que el bardo de Montreal salga de gira, la cita del jueves en el Bizkaia Arena tenía tanto de especial. Desde la primera estrofa de Dance Me To The End Of Love ("Llévame bailando hasta tu belleza con un violín en llamas") hasta el agradecido salmo final Whither Thou Goest , Cohen y su deslumbrante banda conmovieron a un público sobrecogido por tanta belleza. Y es que el septuagenario de la voz quebrada congregó en Bilbao a sus hijas más queridas, 26 canciones de amor y de odio, y las hizo flotar entre los maravillados espectadores.

Así, por ejemplo, rescató a la eterna Suzanne ("y tú quieres viajar con ella / y tú quieres viajar ciego") y a su gipsy wife ("¿Dónde está mi mujer gitana?"), y volvió a despedirse una vez más de una de sus más célebres mujeres en So Long Marianne ("es tiempo de que comencemos a reír y a llorar"). La nota épica la puso The Partisan ("Yo soy el único esta tarde pero debo continuar / Las fronteras son mi prisión") y el guiño a Lorca llegó con la preciosa Take This Waltz ("Ahora en Viena hay diez mujeres bellas").

El auditorio se estremeció -cómo no hacerlo- con la inmortal Hallelujah y coreó temas como I'm Your Man, First We Take Manhattan, Bird On The Wire, Ain't No Cure For Love, Sisters of Mercy o Everybody Know . Y a cada prolongado aplauso Leonard Cohen, siempre atento y en deuda con sus músicos, respondía quitándose el sombrero con una clase y una elegancia fuera de lo común. Una velada emotiva y memorable tras la que sólo cabe añadir: ¡alabado sea Leonard Cohen!