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20 febrero 2011

Concierto de Mursego en Lugaritz


Impresionante, como siempre

Da igual que hayas visto tres, cinco o siete veces a Mursego. Su irresistible apuesta sigue sorprendiendo y de qué manera. El viernes fue la cuarta vez, o más bien la tercera y media, que tuve la suerte de ver a Maite Arroitajauregi sobre un escenario. Por desgracia, este humilde fotero sólo pudo disfrutar y fotografiar los últimos 20 minutos del concierto, pero fueron suficientes para reafirmar lo que ya hemos escrito en varias ocasiones anteriores: que Mursego es "una de nuestras más originales, extrañas y brillantes propuestas musicales".

Juan Luis Etxeberria firma aquí una buena y completa crónica del concierto. Yo sólo puedo mostrar mi alegría por haber llegado a degustar unas pocas canciones que nunca le había escuchado en directo. Una fue la africanísima Las minas rel rey Salomón (el cine, siempre el cine), otra Duerme, negrito (homenaje a Atahualpa Yupanqui y Mercedes Sosa) y la última y escalofriante My only child, versión de Nico. Impresionante, como siempre.

Más información sobre Mursego.

13 marzo 2010

Visita el cabaret 'Es-Puto' en Lugaritz


En más de diez años de profesión, este humilde fotero/plumilla no había asistido jamás a una rueda de prensa en la que una mujer mostrara sus pechos. Pues bien, ayer ocurrió. Vale, de acuerdo, no era exactamente una mujer, sino una marioneta. Y travesti, para más señas. Pero la muy deslenguada parecía estar más viva que mucha gente de alrededor. Todo gracias al aliento que le insufla su creador, Ángel Valente, cuando le mete mano para manipularla.

Oficio no le falta. Han pasado 21 años desde que fundó la compañía El Espejo Negro y aspira a morir entregado al noble arte de las marionetas. Hoy y mañana presentan el cabaret guiñolesco Es-Puto en el centro cultural Lugaritz (20.00 horas) y a juzgar por el aperitivo que sirvieron en la rueda de prensa de ayer, es un espectáculo muy a tener en cuenta.


"Una marioneta puede ser mejor actor que una persona de carne y hueso"

"Soy excesiva, exuberante y explosiva; vamos, una puta de cabaret". Así se presentó a la prensa ayer, manipulada por sus creadores, Marianna Travelo, "la única marioneta travesti" del mundo. Hoy y mañana ofrecerá sus encantos al público que se acerque al donostiarra centro cultural Lugaritz para disfrutar del espectáculo Es-Puto a las 20.00 horas. Dirigido al público adulto, el servicio cuesta 10 euros.

Travelo es sólo uno de los más de 30 personajes de ficción que viajan en este montaje de la compañía malagueña El Espejo Negro. Su director, Ángel Calvente, no se cansa de reiterar que "las marionetas son actores". "Depende de quien las manipule, pueden ser incluso mejores que los de carne y hueso". Por eso, todas las mañanas saluda a "sus hijos de gomaespuma" nada más entrar en el local de ensayo. "Gracias a las marionetas estamos aquí. Yo no sería nada sin ellas, que dan la cara y me permiten decir cosas que no me atrevo a decir sin tenerlas como parapeto. Las respeto como si fueran profesionales y es indispensable que el espectador vea a un actor, no a una marioneta", explica Calvente, que lleva al frente de la compañía 21 años.

Define Es-Puto como un "cabaret petardo y corrosivo" que "no deja títere con cabeza". La propuesta está articulada en torno a varios sketches en los que participan una treintena de marionetas. Algunas son pequeñas, de guante, pero la mayor parte de ellas cobran vida gracias a la técnica japonesa del Bunraku. Una o varias personas vestidas de negro se sitúan detrás de los muñecos y los mueven sin que se les vea gracias al uso de un juego de luces especial. "Eso hace que el público vea a personajes vivos", explica.

Travelo es la maestra de ceremonias del cabaret Es-Puto, una especie de "vómito humorístico" que, según su director, está muy ligado a la sátira política y siempre abierto a la improvisación. "Marianna está con el radar encendido, habla con los espectadores y les hace subir al escenario. Y si el público quiere más caña y más leña, la tiene", advierte.

para adultos Firme defensor de los títeres para adultos, Calvente sólo ha dirigido un espectáculo para niños en dos décadas, La vida de un piojo llamado Matías, el texto del donostiarra Fernando Aramburu por el que la compañía logró el Max en la categoría infantil. "En el mundo del teatro, las marionetas parecemos el hermano bastardo, pero nosotros seguimos al pie del cañón", dice.

En la rueda de prensa de ayer, la deslenguada Travelo habló por boca de su creador -él es quien realiza todos los diseños de los muñecos- y desató las risas de los periodistas al definirse como "un cruce entre el muñeco diabólico y la reina Sofía". "Me he operado tres veces los pechos y por dentro estoy hueca porque soy una marioneta. Tengo 21 años aunque no lo parezca porque la gomaespuma se deteriora mucho, como el látex de los condones", aseveró Marianna, que actuará junto a su perro Trotsky y su camello Joselito -"nos trae la droga"-. No faltarán los homenajes a Rocío Jurado, Lola Flores e incluso a Freddie Mercury.


01 marzo 2010

Concierto de Barrence Whitfield y Petti en Lugaritz


Whitfield, Petti & all stars

Fecha y lugar.
26/02/10. Centro cultural Lugaritz. Donostia. Intérpretes. Barrence Whitfield (voz), Petti (voz y guitarra), Joseba Irazoki (guitarra), Iñaki Guantxe (batería), Beñat Irureta (bajo) y Mikel Azpiroz (teclados). Incidencias. Varias personas se quedaron sin entrar a la sala porque se agotaron las entradas.

Primero fueron Señor No y Roy Loney. Después Cápsula e Ivan Julian. Ahora son Petti y Barrence Whitfield. Infatigable, el sello discográfico Bloody Hotsak persiste en su labor de propiciar bodas de conveniencia artística entre músicos locales y estrellas venidas de ultramar. La última pareja consumó su feliz matrimonio el pasado viernes en Lugaritz y ni que decir tiene que los invitados quedaron más que satisfechos con las exquisiteces servidas en el banquete nupcial.

Como buen anfitrión, Petti disparó primero y con la sola compañía de su guitarra hizo atronar su cavernosa voz para cantar tres piezas que bastarían para otorgarle el título de Supremo Bluesman del Delta del Bidasoa. Probablemente, al beratarra le habría gustado ser negro y de hecho, en el vídeo de la canción Xoriei mintzo zen entonaba su lamento con la cara embadurnada de pintura oscura. Pero a juzgar por el sentimiento con el que ejecuta sus melodías, no cabe duda de que, al margen de la raza, el euskera y la procedencia, Petti es portador del virus del blues.

También lo es Mister Barrence Whitfield, cuya garganta atesora, además, las mejores esencias del soul, el funk y el rock and roll. El navarro le hizo los coros en No Reason y Long Black Train antes de que desembarcara en escena The Bloodyhotsak, el grupo que les ha respaldado en su feliz unión. Primero recrearon la maravillosa California Star, uno de los textos escritos en su día por Woody Guthrie y musicados por Wilco y Billy Bragg a finales del pasado milenio. Después llegaron Solasaldia y Veterans day, que sonaron redondas y portentosas gracias, sobre todo, al buen hacer de una auténtica banda de all stars. Porque Petti y Whitfield se han rodeado de algunos de los mejores intérpretes de la escena vasca, y lo lógico es que el resultado sea soberbio si se cuenta con Joseba Irazoki, Iñaki Guantxe y Beñat Irureta, y si Mikel Azpiroz actúa por sorpresa como teclista invitado.

Tras otros temas interpretados por Petti en solitario, Whitfield reapareció con txapela y una camiseta negra en la que declaraba su amor a la mamia. Y es que tras grabar en los estudios Katarain de Azkarate, el de Boston es ya miembro de pleno derecho de la cofradía de la cuajada de Betelu, institución que acoge a otros guiris ilustres como Lou Reed y Fernando Saunders. Con la misma vis cómica de la que hizo gala cuando en 2008 visitó Gazteszena con The Hi Risers, Barrence cantó a capella la historia de Jack Johnson, el primer boxeador negro que ganó el Campeonato Mundial de los Pesos Pesados.

En la recta final, de nuevo con la banda al completo, sonaron, solemnes, Early Times, Apology Line, Thousand Dollar Car y Sugar Falls. Para el primer bis reservaron el clásico de Nick Lowe popularizado por Elvis Costello, (What"s so Funny "Bout) Peace, Love and Understanding, y para el último improvisaron Suzie Q, éxito conocido por la versión que la Creedence grabó en su debut de 1968. Perfecto. Y quizá lo habría sido más aún si, puestos a pedir, el combo hubiera incluido un saxofonista y el concierto hubiera superado la hora y media de duración. Quienes se quedaron con ganas de más y mejor tendrán en junio una nueva oportunidad en el Festival de Andoain, donde Barrence Whitfield, Petti y The Bloodyhotsak celebrarán su primer aniversario de bodas.




26 febrero 2010

Concierto de The Duke and The King en Lugaritz


'Aristócratas' del folk

BAUTIZARON
su banda en homenaje a los dos estafadores que interpretaban piezas de Shakespeare en Las aventuras de Huckleberry Finn, la afamada novela de Mark Twain. Son Simone Felice (el duque) y Bobbie Bird (el rey), que llegaron cabalgando desde Nueva York junto a sus dos escuderos, también músicos y prodigiosos cantantes: la violinista Simi Stone y el batería Reverend Loveday.

Como los personajes de Twain, The Duke and The King tienen algo de irresistibles embaucadores y su pose roza lo teatrero. Su folk salpimentado con soul, americana, pop e incluso una pátina de glam, es un canto al (des)amor entonado de modo ameno, divertido y hasta irreverente: pueden deshojar los pétalos de una balada desgarradora y poco después danzar un vals beodo o gritar insistentemente el alarido de guerra del concierto del jueves (de la semana pasada) en Lugaritz. "¡Riojaaa!". No por la comunidad autónoma, sino por el vino...

De su debut, Nothing gold can stay (2009), rescataron melodías bellas y melancólicas como If You Ever Get Famous, Union Street, Suzanne o Summer Morning Rain. Y no olvidaron algunos de los clásicos que más veneran, como Helpless (Neil Young), The Dark Side of the Moon (Pink Floyd) o Something in the Way (Nirvana), todos escorados hacia el folk e interpretados con paz, amor y muy buen rollo. Tanto que al final bajaron del escenario y repartieron besos y abrazos entre el público.

Larga vida, pues, al duque Simone, antiguo miembro del grupo Felice Brothers que ahora galopa junto a tres nuevos y aristocráticos hermanos con los que no comparte sangre pero sí mucho ingenio y una misma concepción fraternal de la música.